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¿Qué es la presión arterial baja?

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La presión arterial es una medida vital que nos proporciona información crucial sobre la salud del sistema cardiovascular. A menudo mencionada en exámenes médicos y consultas, la presión arterial es un indicador clave del bienestar general del cuerpo humano. Esta métrica representa la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias mientras el corazón la bombea. Comprender qué es la presión arterial y cómo funciona puede ayudarnos a tomar decisiones informadas sobre nuestra salud.

Componentes de la presión arterial

La presión arterial se expresa mediante dos números: la presión sistólica y la presión diastólica. Estos se miden en milímetros de mercurio (mmHg).

Presión sistólica: Es el número superior y representa la presión en las arterias cuando el corazón late. Es el momento de máxima presión, ya que el corazón se está contrayendo para empujar la sangre hacia el cuerpo.

Presión diastólica: Es el número inferior y mide la presión en las arterias cuando el corazón está en reposo entre latidos. Es el momento en que el corazón se llena nuevamente de sangre.

Rangos de presión arterial

Los valores de la presión arterial pueden modificarse por diversos factores, como la edad, el sexo y el estado general de salud. Aun así, existen intervalos definidos que se catalogan como normales, elevados o hipertensos. De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, estos rangos suelen describirse de la siguiente manera:

Presión normal: Inferior a 120/80 mmHg. – Presión elevada: De 120 a 129 con menos de 80 mmHg. – Hipertensión etapa 1: Entre 130-139 y 80-89 mmHg. – Hipertensión etapa 2: Igual o superior a 140/90 mmHg.

Aspectos que influyen en la presión arterial

Diversos elementos pueden incidir en los niveles de presión arterial, y entre ellos se incluyen:

Genética: La herencia genética suele influir notablemente en los valores de la presión arterial. – Dieta y ejercicio: Una alimentación rica en sodio y pobre en potasio, junto con escasa actividad física, puede incrementar dichos niveles. – Estrés: El estrés prolongado tiende a afectar de forma considerable la presión arterial. – Consumo de alcohol y tabaco: Ambos hábitos pueden rigidizar las arterias y, en consecuencia, elevar la presión.

Métodos para medir la presión arterial

Para medir la presión arterial se emplea un esfigmomanómetro, un instrumento que incorpora un brazalete inflable, un manómetro y, en muchos casos, un estetoscopio. Los monitores digitales automáticos también se han popularizado para su uso en casa. Estos equipos ofrecen resultados fiables y uniformes cuando se manejan de manera adecuada.

Importancia de controlar la presión arterial

Mantener la presión arterial en niveles adecuados resulta esencial para evitar enfermedades cardiovasculares. La hipertensión, también conocida como presión arterial elevada, constituye un importante factor de riesgo asociado con afecciones coronarias, infartos y accidentes cerebrovasculares. Revisar la presión arterial de forma periódica ayuda a reducir posibles complicaciones graves y promueve un estilo de vida más equilibrado.

A lo largo del tiempo, diversos análisis de casos han puesto de relieve la relevancia de vigilar de forma periódica la presión arterial, ya que en múltiples comunidades que adoptaron programas de salud cardiovascular preventiva se observó una reducción significativa en las tasas de complicaciones cardíacas; en conjunto, estas investigaciones resaltan cómo el conocimiento y las acciones preventivas resultan decisivos al manejar la presión arterial.

En definitiva, la presión arterial va más allá de una cifra aislada, pues refleja el modo de vida y el estado general de bienestar. Adoptar una actitud preventiva en su control y sostener hábitos saludables permite disfrutar de una vida más plena y de un ritmo cardíaco más equilibrado.

Por Edward M. Fleming